Logo SCM

CRÓNICA DE LA FIESTA DE LA ORDEN 2026 EN LISBOA

Encuentro Fraternal del Supremo Consejo para Portugal y el Sublime Capítulo Iberia No. 11.

10 y 11 de abril de 2026.

En abril de 2026, la ciudad de Lisboa se convirtió en el punto de convergencia de distinguidos representantes del Rito Escocés Antiguo y Aceptado provenientes de diversas latitudes del mundo. Convocados por el Supremo Consejo para Portugal, los días 10 y 11 de abril de 2026, se celebró la denominada Fiesta de la Orden, en el marco del 185.º aniversario de dicha Potencia Masónica, constituyendo un encuentro de profundo significado institucional, fraternal y simbólico.

Esta conmemoración no sólo honró la larga trayectoria del Supremo Consejo portugués, fundado en el siglo XIX, sino que también ofreció una valiosa oportunidad para fortalecer los lazos internacionales entre Supremos Consejos, reuniendo a delegaciones de diversos países en un ambiente de respeto, armonía y fraternidad universal

Lisboa: escenario de tradición y renovación

La capital portuguesa, en plena primavera, ofreció el marco ideal para esta celebración. Como señalaba la invitación oficial, la Fiesta de la Orden coincidía con el momento en que “Lisboa se renueva con la llegada de la primavera”, lo cual imprimió al evento un carácter simbólico de renovación espiritual y continuidad institucional.

El evento tuvo lugar en el VIP Grand Lisboa Hotel & Spa, sede de las actividades, donde se desarrolló un programa cuidadosamente estructurado que combinó trabajos rituales, actividades culturales y espacios de convivencia.

Un encuentro de alcance internacional

La Fiesta de la Orden de 2026 destacó por su notable carácter internacional. Entre las delegaciones asistentes se encontraban representantes de España, Bélgica, Brasil, Perú, Portugal, México, Turquía, Paraguay, Hungría, Italia, Rumanía, Serbia, Austria, Alemania, Luxemburgo, Rusia, Eslovaquia, Azerbaiyán, Guinea, y Grecia, evidenciando la proyección global del Rito y la vigencia de sus principios universales.

En este mosaico de naciones, las diferencias se diluyen para dar paso a una identidad más profunda: la del iniciático que reconoce en el otro a un hermano, no por su origen, sino por su compromiso con los principios que nos elevan como seres humanos.

La presencia de estas naciones no sólo enriqueció el encuentro, sino que reafirmó el compromiso de los Supremos Consejos con la fraternidad internacional y el diálogo constante entre culturas y tradiciones masónicas.

Participación del Supremo Consejo de México

La delegación mexicana estuvo dignamente representada por dos ilustres dignatarios del más alto nivel del Rito en nuestro país:

  • JUAN LUIS BONILLA CASTELLANOS, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de México
  • JUAN MARTÍN VALTIERRA NÁJERA, Gran Canciller y Pasado Gran Comendador
  • ISMAEL JERUSALÉN HERNÁNDEZ RAMOS, Inspector General de la Orden

Su presencia en Lisboa simbolizó el compromiso del Supremo Consejo de México con la cooperación internacional y el fortalecimiento de los vínculos fraternos con otras jurisdicciones. Asimismo, acompañados de sus distinguidas damas, participaron activamente en las actividades protocolarias, rituales y sociales del programa, aportando dignidad y prestigio a la representación nacional.

El programa: armonía entre ritualidad y convivencia

El programa de actividades se desarrolló a lo largo de dos días, combinando solemnidad y fraternidad en una secuencia cuidadosamente organizada.

10 de abril: apertura ritual y convivencia cultural

Las actividades iniciaron el viernes 10 de abril con la Tenida ordinaria del Soberano Capítulo Rosacruz Iberia No. 11, bajo la jurisdicción conjunta de los Supremos Consejos para Portugal y España.

Este acto constituyó un momento de especial relevancia, ya que permitió el trabajo ritual en un contexto de cooperación ibérica, reflejando la unidad doctrinal y la continuidad de las tradiciones del grado Rosacruz.

Posteriormente, los asistentes disfrutaron de un interludio musical y de poesía, espacio que brindó una dimensión artística al encuentro, reforzando el carácter humanista de la Orden.

La jornada concluyó con una cena de fraternidad, donde los hermanos y sus acompañantes pudieron estrechar lazos, intercambiar impresiones y fortalecer la comunión que caracteriza a la masonería universal.

11 de abril: integración, cultura y solemnidad

El segundo día inició con la concentración de los participantes en el vestíbulo del hotel, seguida de una visita turística por Lisboa, realizada en autobús.

Este recorrido permitió a los asistentes conocer algunos de los principales puntos históricos y culturales de la ciudad, en un ambiente de convivencia que trascendía lo estrictamente ritual, fomentando la amistad entre hermanos de distintas jurisdicciones.

El almuerzo ofrecido en el hotel fue un nuevo espacio de encuentro y diálogo, antes de dar paso a uno de los momentos más significativos del evento: la Tenida ritual solemne de la tarde.

Esta ceremonia, desarrollada con el rigor y la solemnidad propios del Rito, reafirmó los valores espirituales y filosóficos que sustentan la labor de los Supremos Consejos.

La jornada culminó con un cóctel y la cena de gala en honor a las damas, reconocimiento a la presencia y acompañamiento de quienes, desde su lugar, contribuyen al fortalecimiento de la institución.

El espíritu de la Fiesta de la Orden

Más allá de las actividades formales, la Fiesta de la Orden 2026 se distinguió por su profundo sentido simbólico. La celebración del 185.º aniversario del Supremo Consejo para Portugal representó un homenaje a la continuidad de una tradición iniciada el 9 de noviembre de 1841, testimonio de la permanencia de los valores del Rito a lo largo del tiempo

Asimismo, el encuentro del Sublime Capítulo Iberia No. 11 puso de manifiesto la relevancia de los espacios de cooperación regional, en este caso entre Portugal y España, dentro del marco más amplio de la masonería internacional.

Dimensión fraternal e internacional

La diversidad de los países asistentes constituyó uno de los elementos más significativos del evento. Cada delegación aportó su propia riqueza cultural y tradición masónica, generando un intercambio enriquecedor que refuerza el carácter universal del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En este contexto, la participación de México asumió especial relevancia, reafirmando su presencia activa en el ámbito internacional y su compromiso con los ideales de fraternidad, tolerancia y perfeccionamiento moral.

Para México, la participación en este encuentro reafirma su papel activo dentro de la comunidad masónica internacional. Pero, más allá de la presencia institucional, lo que verdaderamente distingue a nuestra delegación es su capacidad de aportar una visión profundamente humana del Rito.

La tradición mexicana, nutrida de historia, de simbolismo y de una sensibilidad particular hacia lo trascendente, encuentra en encuentros como éste un espacio para dialogar con otras tradiciones, enriquecerse de ellas y, al mismo tiempo, ofrecer lo mejor de sí misma.

Así, el Supremo Consejo de México no sólo participa: construye, aporta, vincula y proyecta.

Reflexión final

La Fiesta de la Orden 2026 en Lisboa trascendió su carácter conmemorativo para convertirse en un espacio de encuentro, reflexión y reafirmación de principios. En ella se conjugaron la tradición y la modernidad, la solemnidad y la convivencia, lo local y lo universal.

Para el Supremo Consejo de México, la participación en este encuentro representa no sólo un honor, sino también una responsabilidad: la de continuar fortaleciendo los vínculos fraternos con otras jurisdicciones y contribuir al desarrollo armónico de la masonería en el ámbito internacional.

En un mundo que enfrenta desafíos constantes, encuentros como éste recuerdan la vigencia de los valores que inspiran al Rito: la búsqueda de la verdad, el perfeccionamiento del ser humano y la construcción de una fraternidad universal.

Lisboa, con su historia, su belleza y su hospitalidad, fue el escenario propicio para esta celebración; pero fueron los hermanos reunidos quienes, con su presencia y su compromiso, dieron verdadero sentido a la Fiesta de la Orden 2026.

Fraternalmente,

 

JUAN MARTÍN VALTIERRA NÁJERA, 33°, M.A.

GRAN CANCILLER